jueves 3 de septiembre de 2009

Material sobre el ejercicio libre del Trabajo Social

Una colega de España, se interesó en la propuesta de ejercicio libre de la profesión, y me escribió un hermoso mail, solicitando información respecto de donde encontrar mas material...
Y eso me hizo reflexionar al respecto del material existente inherente al ejercicio libre de la profesión... Pero sobre todo a la responsabilidad que tenemos quienes nos interesamos en esa arista de la actuación...
He pensado que en realidad no abunda mucho material sobre el ejercicio libre, lo que si existe al menos aquí en Argentina es un articulo en la ley de ejercicio profesional, que nos habilita a hacerlo...
Luego, lo que yo he encontrado escrito, por lo general no trasciende de buenas intenciones...
Es por eso que somos nosotros los trabajadores sociales interesados los que tenemos la "obligación" de enmarcar teóricamente ese enfoque de intervención, generando teoría al respecto...
En mi caso personal, considero que el ejercicio libre, consiste en armar un espacio donde el individuo que asiste a la consulta pueda ir descubriendo su potencialidad para la resolucion de conflictos, con ayuda de estrategias nuestras tomadas del caso social individual...
También considero que se puede dignificar la profesión si en caso de depender de un organismo, delimitamos nuestro rol con seriedad, y logramos generar un espacio de verdadero ejercicio profesional, y no ese lugar que, de tan amplio es confuso, atentando contra nuestra especificidad...
Yo en este momento de mi vida, me encuentro trabajando en un Área de Recursos Humanos, dentro de un organismo estatal, en el que he logrado proponer un proyecto donde considero que la practica se acerca mucho a mi ideal de la profesión.
Si bien el organismo delimita mi quehacer, es cierto que no obstaculiza mi intervención, ni afecta de modo alguno mi especificidad.Trabajo con casos de individuos que se reintegran a su espacio laboral, luego de experimentar episodios personales, familiares o laborales que revisten de cierta gravedad..
En ese proceso de reinserción laboral surge la intervención, y es muy gratificante observar los resultados del trabajo.
Ahora bien, si en lugar de desarrollar ese rol, dentro de una institución, lo desarrollara en el ámbito privado, seguramente existirian muchas diferencias a favor, como por ejemplo tendría bastantes menos casos, y los podría atender con mayor frecuencia... Por citar solo alguna de las cosas que podrían mejorarse...

Maria Alejandra Astorga
Lic. Servicio Social

lunes 17 de noviembre de 2008

Cliente, Paciente, Usuario, Beneficiario?


Por ahora, si bien algunas de las temáticas tratadas en los artículos anteriores pueden aplicarse a grupos y comunidades, siempre me he focalizado al ámbito del caso social familiar, pues la intención es graficar la aplicación práctica de la terapia social, o socioterapia.
Los fundamentos teóricos y las técnicas que constituyen la socioterapia pueden implementarse con muy buenos resultados en la intervención con grupos, especialmente bajo modalidad de taller, sumando una potencialidad terapéutica a los enriquecedores intercambios que se logran generalmente bajo esa técnica, este tema será desarrollado un poco mas adelante.
En cuanto al trabajo con comunidades no es un ámbito explorado por mi, por lo cual dejo al criterio de quienes si cuentan con experiencia suficiente en ello, para evaluar el grado de aplicabilidad.
El tema que abordare hoy, nos conduce a la denominación que recibe la persona que demanda la intervención.
Recuerdo que en mi época de estudiante, cando por primera vez tome contacto con la palabra “cliente”, y recuerdo que me resulto muy extraño, pues la consideraba una denominación comercial, economicista, y no le encontraba relación alguna con nuestra actividad, en ultima instancia quizá me resultaba mas apropiado el termino “paciente”, ante la duda, me interese en indagar sobre el significado real de ambas palabras.
Para mi sorpresa, etimológicamente, en los dos casos nos encontramos con un sujeto pasivo, inactivo que requiere protección.
Paciente: Del latín patiens padecer, sufrir: “el que soporta”.
Cliente: Del latín cliens, antiguamente era aquel que estaba bajo la protección o la tutela de otro: “el protegido”
Ningún termino, describe la idea que desde nuestra profesión tenemos respecto de quienes solicitan nuestra atención. Por lo tanto podría utilizarse cualquiera de ellos indistintamente siendo ambos de alguna manera igualmente inadecuados.
Luego, en cuanto a “usuario” y “beneficiario”, podrían aplicarse a quienes reciben o forman parte de un plan o programa especifico:
Usuario: Que usa ordinariamente algo o que tiene derecho a hacer uso de ello
Beneficiario: Referido a una persona, que obtiene o recibe un beneficio.
Seria interesante, proponer como debate al colectivo optar por una denominación que tenga más coherencia con el sentido de nuestra profesión.
Me seria grato recibir las propuestas de colegas/lectores al respecto de esta cuestión: mariaalejandraastorga@gmail.com
María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

viernes 14 de noviembre de 2008

El Diagnóstico

Al aceptar un caso, asumimos una gran responsabilidad, un compromiso implícito que consiste en utilizar todo nuestro conocimiento, y experiencia a fin de contribuir a la resolución del conflicto que el cliente/paciente nos presenta.
Sabemos que no es posible una exitosa intervención, sin un un buen diagnóstico y aunque puedan existir excelentes diagnósticos, cuyas intervenciones no provean los resultados esperados, un mal diagnóstico necesariamente garantiza una intervención infructuosa.
Entiendo que puede parecer un juego de palabras, por eso me voy a detener en este punto...
Conocer en profundidad la realidad de la persona que demanda nuestra actuación, puede ofrecer dos resultados, una buena o una mala intervención, pero desconocer dicha realidad solo ofrece un resultado: Una mala intervención.
Esto es porque una intervención adecuada requiere de dos componentes fundamentales:
Conocimiento de la realidad + Creatividad y compromiso profesional.
Otro componente, ciertamente, seria la actitud del cliente frente al tratamiento, pero lo doy por hecho en este caso. Recordemos que en la terapia social o socioterapia, se establece un "contrato" en el que se formula junto al cliente, el o los objetivos del tratamiento/terapia.
Hacer hincapié en el diagnóstico del caso es esencial, si luego con creatividad utilizamos todas nuestras herramientas en función de diseñar una plantificación apropiada para la resolución del conflicto que nos convoca.
Diagnóstico es "conocer a través de" (Diá - a través de, Gnosis - conocimiento). Esto significa que luego de haber recabado la información necesaria para iniciar el tratamiento, debemos organizarla, "procesarla", para que nos permita inferir relaciones causales entre los distintos elementos.
Luego de establecer prioridades, se escogen las técnicas mas adecuadas para cada objetivo, con la suficiente flexibilidad para lograr un verdadero acompañamiento del proceso de cambio del cliente.
María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

viernes 7 de noviembre de 2008

Terapia, Tratamiento...

Atención, Socioeducación, Orientación... Cómo denominamos nuestra intervención?
Mas allá de que cada profesional puede optar por una u otra nomenclatura, siempre es conveniente aclarar ciertos términos.
Si bien dentro de la intervención, se dan varias de estas situaciones, se "atiende", se "orienta", se produce un proceso "socioeducativo", y se brinda un "tratamiento", el concepto de "terapia", es considerado como lejano muchas veces en el seno de la profesión.
Etimológicamente, Terapia (Therapeíā) proviene del griego y significa cuidado y/o tratamiento.
Entonces podría decirse que los profesionales del S.S. o T.S., gran parte de las veces realizan una labor terapéutica con sus clientes.
Ahora bien, no toda intervención social, es terapéutica, a veces se realiza una tarea orientativa, o se atiende determinada demanda puntual sin que esto signifique necesariamente un proceso de cambio dentro de un determinado tratamiento.
Entonces, ¿Que le otorga a la intervención características terapéuticas?
  • En principio debe partir de una demanda voluntaria de atención por parte del cliente, quien debe aceptar iniciar el tratamiento.
  • Se deben establecer con el cliente acuerdos con objetivos claros y concretos.
  • El profesional diseñará la estrategia y los instrumentos que empleará para llevar a cabo lo planificado.
  • El tratamiento puede o no concluir una vez alcanzados los objetivos, o bien pueden establecerse nuevos acuerdos.

El resultado de una intervención terapéutica debe tender a un cambio concreto en la disfunción percibida por el cliente y que lo motivo a demandar la atención.

Como desde luego lo social es complejo, las estrategias deben ser flexibles y deben ir modificándose de acuerdo a las necesidades que puedan ir surgiendo.

Mas adelante desarrollare este tema puntualizando en el aspecto de las estrategias posibles de intervención, dentro del ámbito de la Terapia Social o Socioterapia.

María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

domingo 26 de octubre de 2008

Establecer consensos

Entre las cuestiones que impactan negativamente en la idea que la sociedad tiene de nuestro colectivo, la mas importante a mi entender, es la falta de consensos internos.
Tanto en las pequeñas cosas, como en las esenciales.
Como ejemplo, se me ocurre, que si entrevistamos a cinco colegas y le pedimos que definan la profesión, seguramente surgirán cosas muy interesantes, pero también muy distintas.
Es decir, nuestra profesión esta íntimamente ligada a un posicionamiento teórico ético-político, y esto puede claramente diferenciarnos a unos de otros.
Pero, la realidad es que mas allá de las diferencias debe haber una esencia en común que fuera indiscutible y deberíamos actuar todos de acuerdo con ello.
Si comparamos con otras profesiones: médicos, arquitectos, psicólogos, etc. todos ellos pueden ubicarse en distintos paradigmas a la hora del ejercer su profesión, pero sería indiscutible la tarea que realiza cualquiera de ellos.
Entonces la gente, haya o no requerido su atencion, sabe o puede tener una idea al respecto de que tarea hace un medico, un arquitecto o un psicólogo.
El posicionamiento no está por encima del quehacer profesional, puede entrecruzarse, ir en paralelo, pero no por encima de la profesión.
Ahora bien, sucede con nuestra profesión? La gente sabe de que se trata nuestra actuación?
La realidad es que no.
La gente no lo sabe, porque no existe un criterio unificado dentro del colectivo.
De hecho basta el solo ejemplo de que los Lic. en Servicio Social, Lic. en Trabajo Social, Asistentes Sociales, estamos nucleados por la misma Ley, poseemos las mismas incumbencias, pero nos llamamos todos distinto. No tiene sentido. Confunde a la gente. Nos deja mal ubicados frente a otros colectivos, y además evidencia contradicciones en el seno de nuestra profesión.
La Federación Internacional de Trabajo Social propone esta definición, es muy buena, muy completa:
"La profesión del trabajo social promueve el cambio social, la solución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación de las personas para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre el comportamiento humano y los sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los derechos humanos y la justicia social son fundamentales para el trabajo social"
En conclusión, tenemos que poner en practica lo expresado en la definición, mas allá del posicionamiento ético político, porque los posicionamientos pueden ser distintos, y nos diferencian, pero en la definición subyace nuestro factor común, y nos une.
María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

jueves 23 de octubre de 2008

Que hacemos los Trabajadores Sociales?

Encontre esto en la web y me pareció buena idea compartirlo con ustedes, es una interesante manera de difundir a la gente nuestro quehacer profesional.
Creo que es una realizacion mexicana y la intención era saludar a los colegas en su dia, pero esta bien lindo, claro y sencillo, se los recomiendo enormemente...
video
Maria Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

miércoles 22 de octubre de 2008

Incumbencias Profesionales

Las incumbencias profesionales son conocidas por todos nosotros... O por casi todos... (Si no las conoces están acá!)
Tuvimos contacto con ellas durante nuestra formación de grado, y en alguna otra oportunidad, pero, cuantos colegas pueden decir verdaderamente que desarrollan estas incumbencias en su practica profesional cotidiana.
Cuantas veces hemos escuchado expresiones tales como: "no respetan nuestro rol profesional", "en la institución realizo gestiones que no tienen tienen nada que ver con aquello para lo que me he formado". Éstos y otros argumentos similares se encuentran bastante generalizados en el colectivo, pero... ¿A qué se debe?
En realidad deberíamos comenzar por asignar responsabilidades, pues, ¿A quién corresponde en primer lugar respetar las incumbencias profesionales, si no es a los propios profesionales?
Si yo desconozco, minimizo, relativizo, o menoscabo aquellas acciones que la Ley de Ejercicio Profesional nos señala como propias y le otorgan especificidad a nuestra intervención, entonces, ¿Qué se puede esperar de "los otros", de la "institución", de "los profesionales de otras disciplinas", y hasta de los mismos "clientes/usuarios" que demandan nuestra atención?
Por otro lado como se da a conocer a la sociedad cuales son nuestras incumbencias? Debemos escribirlas? Explicarlas? Imprimirlas y exhibirlas?
En realidad solo una cosa es verdaderamente efectiva, simplemente ponerlas en practica, actuar en consecuencia de ellas y respetarlas.
Pensemos que a un Médico, nadie le solicitaría gestiones que no respondan a su disciplina, tampoco a un Arquitecto, ni a un Psicólogo, ni a un Abogado...
Sin embargo no creo que ninguno haya leído alguna vez cuales son sus incumbencias de acuerdo a la Ley.
Es suficiente que actúen de acuerdo a su especificidad para que todos sepamos de que se tratan las mismas.
No es escusa que"lo Social" es tan amplio que: "los otros", "la institución", "los profesionales de otras profesiones" y hasta "los usuarios/clientes" no entienden... Pues nuestro objeto de intervención es claro, mas allá de que se trate de una construcción y aun más allá de que lo social sea complejo.
En ultima instancia la delimitación y la docencia en este sentido es nuestra responsabilidad.


Maria Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social